El modelo «una promo, un QR»
- Cada campaña obliga a imprimir cartelería nueva.
- El cliente acumula pases sueltos que no vuelve a abrir.
- Lanzas una oferta y no llega a nadie: hay que re-escanear.
- Nadie sabe cuántas veces se ha canjeado cada cosa.
- El camarero aplica descuentos a ojo, sin registro.